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Amor de mamá

Publicado por iFraaan |


Cartas, cartas y más cartas. Son el mejor símbolo que identifica el juego a mi parecer. Pero saben, hay algo mucho más atractivo y son las tragaperras, esto porque se produce una especie de romance entre el usuario y esas maquinas de corte rectangular. Claro, si uno tiene que mimarlas y entretenerlas hasta hacerlas vomitar de la emoción del vértigo. Esa es la forma que ellas tienen de expresar su felicidad, como los perros que mueven la cola de felicidad, ellas te vomitan.

Pero hay algo que incluso a mí me colma la paciencia, y no son esas maquinitas, no claro que no, son esos maravillosos seres que se sientan frente a ellas intentando entretenerlas. Más específicamente ese ser bruto, peludo y violento que sin delicadeza no sabe tratar a su máquina y sin paciencia se marchan. A mi parecer no son más que unos pobres diablos. Mi paciencia es tan grande que incluso por cada sesión en el casino soy capaz de adoptar a tres de estas “gorditas”, pero no es fácil, más allá de tener que entretenerlas hay que protegerlas, y de quién se preguntaran, de los peludos primates que se hacen los lindos y las viejas garzas que intentan sentarse frente a ellas. ¡Por dios! Pero que gentuza mas desatinada, ¿es que acaso no es suficiente poner todas mis pilchas repartidas en cada uno de los asientos a mi lado? ¡Hay dios!

En fin, esto es igual que ser madre, puedes tener la suerte de criar a un hijo que resulte un pan de dios y te entregue muchas felicidades en tu vida o te puede tocar un mequetrefe, insolente y rebelde que te da no más que problemas en la vida y te hace gastar millones en matriculas, partes y fianzas. Pero como les dije, es como ser madre y algunas como yo tenemos ese no sé qué, que nos hace entregar amor incondicional… ¡suéltame una ficha maquina de mierda!

1 comentarios:

Clo dijo...

uuu pero que vieja mas adicta jajaja

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