Le pedí 100 lucas al Maxito para ir a pagar la luz, el agua, el gas y algo de comida. Es tan vergonzoso tener que arrastrarte a los pies de tu propio hijo para poder subsistir. Pero es que los arriendos andan malos. Con la crisis ya nadie quiere nisiquiera quedarse una semanita, menos un mes. Quizá debería tomar conciencia...
es por eso que ni hoy ni mañana iré al casino. Llamé a la Marielita hace un rato y me dijo que bueno, que lo entendía. Creo que tuve que inventar un poco que estaba resfriada (esa mujer no entiende un no) así que me perderé mis queridos jueves y viernes en mi gran familia.
Deseenme suerte en mi misión.
Porque puta que la voy a necesitar.....
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Yo y la fortuna
Un año alejada de la vida en grande. El regreso triunfal de una vengadora. ¿Crees conocer la vida del casino? Yo creía que sí.
Sobre las tragaperras
Decidí utilizar el nombre de tragaperras en vez de tragamonedas ya que, además del hecho de que esas máquinas sean llamadas también de esa forma (sobre todo en España), cuando uno juega y mete moneda tras moneda sin recibir nada, uno solo quiere "patear la perra". Pero esta máquina incluso se lleva eso y te deja sin perra a quien patear; te quita todo, incluso, hasta ese conocido dicho que alude al hecho de descargar tu rabia contra algo, en este caso la perra, en todos sus sentidos.

1 comentarios:
Nada de suerte, yo se que podrás!
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