Realmente no lo pude evitar. La Mariela me prestó cincuenta lucas para que fuera, era regalado! Sólo tenía que hacer presencia, al parecer los otros sospechaban. ¿Saben? No me gusta para nada este asunto. Tener que aparentar algo que ya no soy.
El lujo se me fue de las manos y el casino ya no parece el hogar que tanto añoré....
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Yo y la fortuna
Un año alejada de la vida en grande. El regreso triunfal de una vengadora. ¿Crees conocer la vida del casino? Yo creía que sí.
Sobre las tragaperras
Decidí utilizar el nombre de tragaperras en vez de tragamonedas ya que, además del hecho de que esas máquinas sean llamadas también de esa forma (sobre todo en España), cuando uno juega y mete moneda tras moneda sin recibir nada, uno solo quiere "patear la perra". Pero esta máquina incluso se lleva eso y te deja sin perra a quien patear; te quita todo, incluso, hasta ese conocido dicho que alude al hecho de descargar tu rabia contra algo, en este caso la perra, en todos sus sentidos.

1 comentarios:
Quizá esto sea lo mejor despues de todo... Que lástima cuando las cosas ya no son como uno pensaba.. esos tiempos son igual que los pololeos o matrimonios; si ya cosa ya no da para más, ¿para que quieres estirarla?
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